8 curiosidades que (quizá) no sabías sobre el vino

 

A continuación te dejamos algunas curiosidades que (a lo mejor) no conocías y que te van a llamar la atención. Recuerda, nunca te acostarás sin saber una cosa más.

1- Europa es el mayor productor de vino del mundo.

Concretamente, Francia se encuentra en el número uno de la lista, seguida de Italia y España. Para que nos hagamos una idea, solamente la producción europea supera a la del resto del mundo en total. Los países no europeos más productores son Estados Unidos, Argentina, Chile, China, Australia y Sudáfrica.

2- El vino no tiene color.

Aunque te pueda parecer que no, prácticamente todos los vinos son incoloros. Su color se consigue durante la maceración, proceso de fermentación del mosto de la uva, pulpa, hollejos y pepitas, y en el que se determina el color y el aroma final del vino.

3- La temperatura ambiente durante el servicio de un vino puede influir en su degustación.

Puede alterar el aroma y el sabor, por lo que es recomendable tener en cuenta este aspecto y tenerlo controlado.

4- La etiqueta del vino nos da más información de la que podemos imaginar:

variedad de la uva, región de origen, productor, porcentaje de alcohol, año de la producción y cosecha, la DOC (Denominación de Origen controlada), el contenido neto, y el nombre del embotellador. Toda una ficha técnica del vino que vas a degustar.

5- El corcho juega un papel fundamental.

Además de para evitar el derrame del líquido de la botella, previene la entrada de oxígeno y de partículas externas.

6- Las copas de vino blanco y vino tinto son de diferente tamaño.

Lo que puede resultar arbitrario o protocolario tiene una explicación, y es debido a que el vino tinto necesita más oxígeno para liberar su aroma y sabor.
7- Existen tratamientos terapéuticos basados en el uso del vino.

Sus efectos beneficiosos sobre la piel ha originado la llamada vinoterapia, una opción perfecta para esos amantes del vino que busquen cuidarse un poquito más.
8- El brindis tiene su origen en la Antigüedad clásica.

Por un lado se piensa que nació en la era romana, ya que los romanos consideraban que al igual que el gusto, el olfato, la vista y el tacto, el oído también debía disfrutar del placer de tomar vino. Por otro lado, existe la teoría de que surgió en Grecia, como demostración al invitado de que la copa no estaba envenenada. Actualmente, está mal visto brindar con la copa vacía o hacerlo con agua.

 

 

 

Los comentarios están cerrados.